Aquí las ideas pasan por las manos.
Cada pieza OLIZ se crea en pequeñas series y atraviesa un proceso manual en el que forma, textura, proporción y acabado se cuidan uno a uno.
De la idea a la pieza
Todo empieza con una forma sencilla y una intención clara.
Antes de trabajar el cemento defino proporciones, espesores, huecos y encuentros entre materiales.
El taller
01 · El molde
Cada diseño necesita su propia estructura.El molde marca la forma final de la pieza y permite ajustar proporciones, espesores y detalles.
02 · El cemento
Trabajo cada formulación de cemento reforzada con fibra de vidrio para conseguir resistencia, estabilidad y un acabado cuidado. El vertido y el curado necesitan tiempo, precisión y paciencia.
03 · El acabado
Una vez desmoldada, cada pieza se revisa, se lija y se pule manualmente.No busco borrar la naturaleza del cemento, sino trabajarla hasta conseguir una superficie cuidada y agradable.
04 · El detalle OLIZ
Madera, color o una pequeña intervención pueden cambiar por completo una pieza.Ese contraste forma parte de mi lenguaje.
Pequeñas series, más atención
Trabajar en pequeño me permite cuidar cada pieza y mantener una relación directa con el proceso.
Las ligeras diferencias de textura, tono o acabado no son un defecto: forman parte de la naturaleza del material y del trabajo manual.
Cemento reforzado
El cemento es el material protagonista de OLIZ, pero no lo trabajamos como un simple revestimiento.
Utilizamos una formulación propia reforzada con fibra de vidrio y aditivos que permiten conseguir piezas más resistentes, ligeras y con espesores más contenidos.
No buscamos imitar el cemento. Hacemos que forme parte de la pieza desde dentro.
Forma y color
El cemento es el punto de partida.
Después llegan la madera, los acabados, los pigmentos y esos pequeños gestos que hacen que cada pieza tenga carácter propio.